Para ser un buen auditor se debe contar con aptitudes y actitudes, sin ellas no se podrá llegar a formar parte de los mejores.
Muchos profesionales poseen aptitudes para encarar tareas con eficiencia tales como :
- Conocimientos de la técnica contable y sus especialidades
- Conocimiento del control patrimonial
- Conocimientos de disposiciones legales vigentes.
- Conocimiento de técnicas de revisión ( planificación, desarrollo de programas y elaboración de informes).
- Actualización continua.
- Conocimientos complementarios (finanzas, economía, administración de empresas, estadísticas, sistemas computarizados, comercialización, etc.
Pero todos estas cualidades no son suficientes, hay que complementarlas con actitudes, en el que intervienen aspectos relacionados a la voluntad y la calidad personal.
- Juicio crítico
- Sentido común
- Creatividad
- Espíritu de observación
- Receptividad mental
- Otros
En una época en que está de moda las series de detectives, se pueden observar esas cualidades descritas más arriba, tales como el de formular una hipótesis y comprobarla a través de la experimentación, de no pronunciarse si no hay evidencia que respalde la hipótesis, capacidad de obtener información de terceros en forma persuasiva.
La planificación es importante en el quehacer profesional, como lo dijo alguna vez el pensador Séneca ” Ningún viento es favorable quien navega sin destino“.
Lic. Osvaldo Sosa Espínola
Director Auditec Consultora


